jueves, 17 de abril de 2014

Meditaciones 17 de Abril

Cuarto Paso
“Sin miedo hicimos un detallado inventario moral de nosotros mismos”
También examinamos nuestras relaciones, en especial la forma en que nos relacionábamos con nuestra familia. No lo hacemos para echarle la culpa de nuestra adicción. Tengamos en cuenta que estamos escribiendo nuestro inventario, y no el de otros. Escribimos sobre lo que sentíamos hacia nuestras familias y cómo actuábamos llevados por nuestros sentimientos. En la mayoría de los casos, descubriremos que hemos arrastrado hasta el presente patrones de conducta establecidos muy pronto en nuestras vidas. Ciertos patrones y preferencias nos han sido útiles, pero otros no. Mediante el inventario, buscamos los patrones que queremos mantener y los que queremos cambiar.
Adaptado  del libro Funciona Cómo y Por qué de NA

17 de Abril, La meditación para las Mujeres que aman demasiado, Robin Norwood:
Cuando creemos tener la respuesta a los problemas de los demás, y pensamos que ellos están equivocamos y nosotras tenemos razón, estamos siendo soberbias, y ese estado no puede coexistir con humildad y acatamiento necesarios para nuestra recuperación.Ser soberbias, creyendo que poseemos exactamente la verdad en lo referente a lo que está bien y lo que está mal, puede tener el desgraciado efecto de actuar como una de las más impenetrables defensas contra el asumir nuestra verdadera condición.

17 de Abril, Meditación Diaria para Mujeres, libro: Cada día un nuevo comienzo:
Puedo manejar lo que sé. Lo que no sé es lo que me aterroriza.
Frances Newton
A todas nos atrapa de vez en cuando el miedo a lo desconocido. Pero no tienen por qué ser así. El programa pone a nuestro alcance la fuerza que necesitamos en cada momento y la fe desvanece cualquier miedo. Donde hay fe no puede haber temor.
Muchos días nos sentimos fuertes, en contacto con nuestro poder superior y capaz de afrontar cualquier situación. En esas ocasiones solemos olvidar que es nuestra fe la que nos guía. Pero en los momentos de temor sí somos conscientes de nuestra falta de fe. La solución es muy fácil: tendamos la mano a una amiga. Al atender sus necesidades, la conexión con Dios se restablecerá automáticamente.
Dejar de concentrarnos en nuestros miedos egoístas y dirigir nuestra atención a las necesidades de otra persona nos da una perspectiva de nuestra propia vida y también la oportunidad de permitir que Dios obre a través de nosotras. Nuestra fe se fortalece cada vez que ofrecemos nuestros servicios a Dios y a alguna amiga que los necesite. Cuanto más cerca estemos de las personas que nos rodean, menos nos preocupará aquello que antes nos atemorizaba.
  Cuando ayudo a alguien. Dios me ayuda.
17 de Abril, El lenguaje del adiós de Melody Beattie
Cuidemos de nosotros mismos
Con frecuencia nos referimos a la recuperación de la codependencia y de ser hijos adultos de alcohólicos con el término "autocuidado". El cuidado de uno mismo no es, como algunos pudieran pensar, una moda de la "generación yo". No es autoindulgencia. No es egoísmo, en la interpretación negativa de esa palabra. Estamos aprendiendo a cuidar de nosotros mismos, en vez de concentrarnos obsesivamente en otra persona. Estamos aprendiendo la autoresponsabilidad, en vez de sentirnos excesivamente responsables de los demás. Cuidarse a uno mismo significa también cumplir con nuestras verdaderas responsabilidades hacia los otros; y esto lo hacemos mejor cuando no nos sentimos demasiado responsables.
Cuidarse a uno mismo a veces significa "yo primero" , pero por lo general, significa "yo también". Significa que somos responsables de nosotros mismos y que podemos escoger ya no seguir siendo victimas.
Cuidarse a uno mismo significa aprender a amar a la persona de la que somos responsables: nosotros mismos. No lo hacemos para invernar dentro de un capullo de aislamiento y autoindulgencia; lo hacemos para poder amar mejor a los demás y para aprender a dejar que ellos nos amen.
Cuidarse a uno mismo no es egoísmo, es autoestima.
Hoy, Dios mío, ayúdame a amarme a mí mismo. Ayúdame a dejar ir la sensación de que soy excesivamente responsable de los que me rodean. Enséñame qué necesito hacer para cuidarme a mí mismo y para ser adecuadamente responsable con los demás.
17 de abril
Meditaciones para mujeres que hacen demasiado,Anne Wilson Schaef
Curación
El nuevo espacio... tiene una especie de invisibilidad para las personas que no han entrado en él.
Mary Daly
Es especialmente difícil para las mujeres que hacemos demasiado considerar la posibilidad de entrar voluntariamente en lo desconocido. Como a cualquier persona adicta, nos gusta mantener todo bajo control, y no queremos siquiera empezar un viaje sin un buen mapa de carreteras. Desgraciadamente, la recuperación no funciona de esta manera. La recuperación es un salto de fe.
La mayoría de nosotras, por el hecho de haber crecido en familias disfuncionales, trabajar conforme a modelos de adicción y vivir en una sociedad adicta, no tenemos un conocimiento vivencial de lo que significa vivir nuestro proceso, vivir con la sobriedad o vivir conforme a nuestra propia claridad. Pero muchas personas están dando este salto de fe y dando el primer paso en el camino de la recuperación. Sabemos que tiene que haber algo mejor. Tenemos un vago recuerdo de algo.
Casi podemos recordar que está ahí. Uno de los verdaderos milagros de hoy día es que muchas mujeres estamos empezando a recuperarnos, aunque realmente no tenemos una clara idea de lo que es la recuperación.

He deseado un milagro, y yo puedo serlo.