viernes, 6 de marzo de 2015

Meditaciones 6 de Marzo

Hay un factor, en la relación entre sádico y el objeto de su sadismo, que se olvida a menudo y que, por lo tanto, merece nuestra especial atención: la dependencia de la persona sádica con respecto a su objeto.
Mientras la dependencia del masoquista es evidente, en lo que se refiere al sádico lo lógico sería esperar precisamente lo contrario: parece tan fuerte y dominador, y el objeto de su sadismo tan débil y sumiso, que resulta difícil concebirlo como un ser dependiente de aquel a quien manda. Y, sin embargo, el análisis atento descubre que tal es el caso. El sádico necesita de la persona sobre la cual domina y la necesita imprescindiblemente, puesto que sus propios sentimientos de fuerza se arraigan en el hecho de que él es el dominador de alguien. Esta dependencia puede permanecer del todo inconsciente.
Así, por ejemplo, un hombre puede dispensar a su mujer un trato típicamente sádico y repetirle que es libre de dejar su casa, pues el día que así lo hiciere él se alegraría mucho: la mayoría de las veces ella se sentirá tan deprimida que ni intentará irse, y de este modo ambos seguirán creyendo que las afirmaciones del marido reflejan la verdad. Pero si la mujer consigue reunir bastante valor como para anunciarle que está dispuesta a abandonarlo, puede ocurrir algo completamente inesperado para ambos: el marido se desesperará, y humillándose le rogará que no lo abandone; le dirá que no puede vivir sin ella, le declarará cuán grande es su amor. . . y otras cosas por el estilo. Por lo general, como ella tiene miedo de mantenerse firme, se inclinará a creerle y a quedarse, modificando su decisión. Desde este momento la comedia vuelve a empezar. El marido adopta de nuevo su vieja manera de obrar, la mujer halla cada vez más difícil la permanencia a su lado. Se rebela una vez más, y él volverá a humillarse, ella a quedarse, y seguirán procediendo de este modo…….
El miedo a la libertad, Erich Fromm

6 de Marzo, La meditación para las Mujeres que aman demasiado, Robin Norwood:
Cuando nos sentimos responsables del comportamiento del otro, y no podemos tolerar la culpa y la angustia, necesitamos que nos ayuden a manejar nuestros propios sentimientos desagradables, no a manejar la vida de esa persona.
 Marc Chagall
6 de Marzo, El lenguaje del adiós de Melody Beattie
Paz
La ansiedad es con frecuencia nuestra primera reacción al conflicto, los problemas, o incluso a nuestros propios miedos. En esos momentos, desapegarnos y sentirnos en paz podría parecer una conducta desleal o apática. Pensamos: si realmente me importa, me preocuparé; si esto es realmente importante para mí, debo permanecer alterado. Nos convencemos a nosotros mismos de que posiblemente los sucesos se vean afectados por la cantidad de tiempo que pasamos preocupándonos.
Nuestro mejor recurso para resolver problemas es la paz.
Las soluciones surgen fácil y naturalmente cuando estamos en paz. A menudo, el miedo y la ansiedad bloquean las soluciones. La ansiedad le da poder al problema, no a la solución. Albergar un estado de agitación no ayuda. No ayuda.
La paz está a nuestra disposición si así lo elegimos. A pesar del caos y de los problemas no resueltos que nos rodeen, todo está bien, las cosas se solucionarán. Podemos rodearnos de los recursos del universo: del agua, la tierra, un ocaso, una caminata, una plegaria, un amigo. Podemos relajarnos y permitirnos sentir paz.
Hoy dejaré ir mi necesidad de permanecer en un estado de agitación. Cultivaré la paz y la confianza en que las soluciones y los favores surgirán natural y armoniosamente de un remanso de paz. Conscientemente dejaré ir la angustia y dejaré actuar a Dios.
6 de Marzo, Meditación Diaria para Mujeres, libro: Cada día un nuevo comienzo:
La vida se compone de deseos que en un momento nos parecen grandiosos e importantes y siguiente pequeño y absurdos. Creo que al final obtenemos lo que es mejor para nosotras.
Alice Caldwell Rice
Con frecuencia se dice que “nuestros más caros deseos” nos son concedidos. Aunque quizás debamos estar agradecidas si tenemos muchos deseos insatisfechos. Los deseos que en el fondo no son por nuestro bien abren el camino a muchas experiencias inútiles y dolorosas.
Cuántas veces no hemos deseado un mejor trabajo, una relación más amorosa o un pronóstico metereológico distinto. Y qué pocas veces aprovechamos de un modo positivo lo que tenemos a mano, sin darnos cuenta de que, independientemente de lo que ello sea, en este momento es el acceso para el siguiente acto del drama de nuestra vida.
El panorama que tenemos en frente es muy limitado, no somos capaces de averiguar qué necesitamos para recorrer el camino que nos aguarda. Nuestros deseos, si son sinceros, nos llevarán al destino correcto, pues los anhelos puros son producto de una inspiración superior. Sin embargo, los deseos motivados por nuestro egoísmo nos extravían. En el pasado, pocas veces renunciamos a esos deseos. Y todavía padecemos por ello.
Mi deseo más fructífero es anhelar la voluntad de Dios. También es lo mejor para mí, y lo que necesito. Si permito que mi poder superior determine mis deseos, todo saldrá bien.
6 de marzo
Meditaciones para mujeres que hacen demasiado, Anne Wilson Schaef
Relaciones
Se ha dicho con mucha sabiduría que no podemos realmente amar a una persona de la que nunca nos reímos.
Agnes Repplier
¡Qué serias solemos ser con todo, en especial con las relaciones! Con frecuencia, olvidamos en lo más íntimo que reírnos de nosotras mismas y de los demás es uno de los vehículos que nuestro creador nos ha dado para enraizamos en la realidad. Y las relaciones que no están enraizadas en la realidad no duran.
Tenemos que conocer a los demás muy bien para ser capaces de ver sus lados divertidos y de compartirlos en la vida corriente. Enfrentemos el hecho: los seres humanos somos muy divertidos. Ningún robot ha sido nunca capaz de las extravagancias que nosotras/os somos capaces de pensar.

Compartir mi risa conmigo misma y con los demás es uno de los hilos con que se tejen las relaciones íntimas.